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Tengo mucha hambre. Dame de comer
(Caitanya-Bhagavat Madhya lila 23.462-463)
Una vez Yudhisthira Maharaja, sus hermanos, y su esposa Draupadi se quedaron en el bosque. Duryodhana envió a Durvasa Muni en la tarde para visitar a los Pandavas. “No hay comida para alimentarlo, Durvasa se enfurece, los maldice para que mueran quemados, hechos cenizas. Con ese diabólico pensamiento Duryodhana lo envió. Los Pandavas son devotos muy queridos de Krsna. ¿Quién les puede hacer daño? Entonces Krsna llegó. Qué problema para Draupadi, no había alimento, ¿cómo puede ella alimentar a los invitados? Darvasa había llegado con miles de discípulos. "¿Quién me puede salvar de este peligro?" Ella pensó, sólo Krsna. Ella llamó a Krsna, y Krsna vino corriendo de cierta distancia, gritando, Draupadi, Draupadi, Draupadi, tengo mucha hambre. Tengo mucha hambre. ¡Dame de comer!" Draupadi dijo: "Por favor escucha." Pero Krsna dijo, "No, primero dame de comer y luego escucharé." Draupadi respondió, "Ese es mi problema, no hay nada que brindarte." Krsna dijo, "No, debe haber algo de comer. Revisa las ollas de cocinar. Allí debe haber comida. Ese día Draupadi había cocinado sak, espinaca. Una pequeñita hojita estaba todavía allí, pegada al borde. Cuando lavaron la olla no salió. Krsna dijo, "Oh, si. Hay algo aquí." Él tomó la pequeñita hojita y se la comió con mucho placer. "¡Oh!, tú me diste tanta comida que me siento pesado." Esto es sólo amor y nada más. |
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