LA VENIDA DE UN DEVOTO DE KRSNA

Según la tradición hindú un sannyasi no debe cruzar el océano para ir al país de los come carne. Pero ni eso y tampoco los Himalayas y los mares pudieron evitar que Srila Prabhupada viniera a Occidente a reespiritualizar nuestra así llamada “sociedad humana”. En esta ocasión, los devotos de Krsna conmemoramos la llegada a esta parte del mundo de un gran salvador de almas caídas: su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada.
Sin dinero y sin seguidores, a una edad avanzada y después de haberse instruido espiritualmente durante toda su vida, Srila Prabhupada, a los 68 años de edad, viajó a Occidente en el año de 1 965 para cumplir la misión encomendada por su guru: la enseñanza del conocimiento de los Vedas y así revivir nuestra conciencia de Krsna.
En el año de 1 922, Srila Prabhupada aceptó en su corazón a su maestro espiritual Srila Bhaktisiddhanta Saraswati Goswami, fundador de la Sri Gaudiya Matha, un instituto védico con 64 centros en la India. En ese encuentro, su gurudeva le encomendó su tarea trascendental: la enseñanza del conocimiento védico. “¿Por qué no predicas el mensaje de Sri Caitanya por todo el mundo?”, le sugirió.
Mientras los sucesores del Señor Caitanya se esforzaban, en cientos de años, por expandir Su misión, se preguntaban cómo y cuándo se haría realidad Su audaz predicción de que el canto maha mantra Hare Krishna se esparciría por toda ciudad y aldea del mundo. Pero el Señor ya había destinado a Srila Prabhupada para realizar este gran acontecimiento histórico.
Entonces, después de pasar por muchos obstáculos, Srila Prabhupada dejó su sagrada tierra de Vrindavan y partió hacia los Estados Unidos de América, en un pequeño y antiguo barco de carga, el Jaladuta. Era la mañana del viernes 13 de agosto de 1 965, en el puerto de Calcuta. Llevaba consigo sólo su maleta, un paraguas, su baúl con libros del Srimad Bhagavatam y su objetivo trascendental.
“Salí del país con grandes dificultades. De un modo u otro, por la gracia de Krsna, salí para poder difundir el movimiento para la conciencia de Krsna por todo el mundo. Si no, permanecer en la India..., no era posible. Quise empezar un movimiento en la India, pero no me sentí alentado por nadie”, recordaba con frecuencia, Srila Prabhupada.
Durante la travesía, Prabhupada tuvo un revelador sueño, que pronosticó el éxito de su misión. Como se sentía mal debido al viaje por mar y además había tenido dos ataques al corazón, pensó que si tenía otro no podría sobrevivir.
Una noche soñó que Sri Krsna, en sus diversas formas, estaba remando en un bote y le dijo a Bhaktivedanta Swami que no temiera, que debía seguir. Por tanto, se sintió reconfortado por la protección del Señor Supremo y los violentos ataques no se repitieron.
Luego escribió en su diario: “Hoy estoy mejor. Pero siento la separación de Sri Vrindavan y de Sri Govinda. El único consuelo es el Sri Caitanya Caritamrta. He dejado la India solamente para cumplir con mi servicio a Srila Bhaktisiddhanta Saraswati, de conformidad a la orden de Sri Caitanya. Dependo de Su misericordia”.
El Señor Krsna también se encargaría de que la navegación por el océano Atlántico no fuese peligroso para Srila Prabhupada. El capitán del Jaladuta dijo que no había visto en toda su carrera una travesía muy tranquila. A lo que Bhaktivedanta Swami agregó que ello se debía a la misericordia del Señor. Luego escribió en su diario: “Si el Atlántico hubiese mostrado su rostro habitual, quizá yo hubiese muerto. Pero Krsna se ha hecho cargo del barco”.
Después de 35 días de viaje, el Jaladuta llegó al puerto de Boston a las cinco y media de la mañana del 17 de septiembre de 1 965, como una escala previa hacia Nueva York. En su camarote de pasajeros, Prabhupada escribió una poesía en bengalí muy conmovedora, titulada “Markine Bhagavata-dharma” (“Enseñar la Conciencia de Krsna en América”).
La cual expresa su humilde fe en Krsna y en la instrucción dada por su maestro espiritual. Pues, tenía que empezar su misión en un país que no conocía a alguien, sin apoyo gubernamental o patrocinio institucional y prácticamente solo.
Aquí algunos versos: “Mi querido Señor Krsna...¿Cómo van a comprender las dulzuras del servicio devocional?. ¿Cómo les haré comprender este mensaje de la conciencia de Krsna?. ¡Oh, Señor!. Yo sólo pido Tu misericordia para que pueda convencerles de Tu mensaje”...
“Soy muy desdichado, no tengo buena cualidad y soy el más caído. Por eso, busco Tu bendición para que pueda convencerles, porque no tengo poder para hacerlo yo solo”...
“Estoy seguro de que cuando este mensaje trascendental penetre en sus corazones, ciertamente se alegrarán y así se verán liberados de toda condición desdichada de la vida”...
Dos días más tarde, el 19 de septiembre, el Jaladuta, finalmente entró en el puerto de Nueva York. Desde ese momento hasta 1 977, Srila Prabhupada empezó a predicar, sin detenerse, el evangelio de Sri Caitanya y el canto colectivo del maha mantra Hare Krsna, para despertar nuestro amor puro por Dios, en las principales ciudades de los cinco continentes: Nueva York, Los Angeles, Caracas, México, Londres, París, Nairobi, Bombay, Sydney, entre otras.
En sólo 12 años, Prabhupada logró lo que casi nadie lo hubiera creído: establecer una asociación mundial de miles de devotos de Krsna con más de cien asramas, institutos, templos internacionales y comunidades agrícolas. Hoy en día, hay muchas misiones vaisnavas con millones de devotos de Krsna.
También tradujo y comentó más de 70 volúmenes de muchos clásicos védicos. Entre ellos, el Bhagavad-gita, el Srimad Bhagavatam, (la crema de las escrituras védicas compuesta por una colección de libros de 18 mil versos), el Sri Caitanya Caritamrta (vida y enseñanzas del Señor Caitanya), los cuales presentan un conocimiento científico y detallado acerca de Dios y nuestra relación con El.
Los libros de Srila Prabhupada son su contribución más significativa. Pues son una biblioteca memorable y genuina de filosofía, religión, literatura y cultura védica. Los cuales la comunidad académica internacional las respeta por su autoridad, profundidad y claridad.
Esta gran personalidad combina una preciosa mezcla de fina sensibilidad, lúcida inteligencia, férrea determinación e inagotable entusiasmo. Su sobriedad acompañada de una voz cálida y grave lo asemejan a un gran monarca y asceta; en tanto que su risa espontánea, a un niño inocente. El será una profunda inspiración para muchas generaciones.
CRONOLOGIA DE SRILA PRABHUPADA:
En 1 933, Srila Prabhupada recibe la iniciación por su maestro espiritual, con el nombre de Abhay Caranaravinda, que significa “aquel que nunca pierde la fe en los pies de loto de Krishna”.
En 1 944, empieza a escribir su propia revista en inglés “De
Vuelta al Supremo”. Actualmente sus discípulos la siguen editando y la publican en más de 30 idiomas.
En 1 947, la Sociedad Gaudiya Vaisnava, en reconocimiento a su devoción (bhakti) y su profundo conocimiento espiritual (vedanta), le honran con el título de Bhaktivedanta.
En 1 950, Srila Prabhupada, a los 54 años de edad se retira de la vida familiar, adoptando así la orden de vanaprastha (vida de retiro).
En 1 959, acepta la orden de sannyasa (vida de renunciación) y recibe el título de Swami que significa “controlador de los sentidos”.
En 1 965, el 19 de septiembre, llega a Occidente, exactamente a la ciudad de Nueva York y funda la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krsna.
En 1 968, en Occidente, recibe por primera vez, el nombre reverencial de “Prabhupada”, que significa “aquel que sirve a los Pies de loto de Krsna”. Mientras que Srila es un término que significa “eminente”.
En 1 972, Srila Prabhupada establece el Bhaktivedanta Book Trust (Fondo Editorial Bhaktivedanta) para la publicación de sus libros, la cual hasta el día de hoy ha vendido varios cientos de millones de ejemplares de sus libros, impresos en 70 idiomas. Convirtiéndose así en la mayor casa editora de la espiritualidad y filosofía de la India en el mundo.
Enviado por:
Gajendra Dasa Brahmacary
Lima, Perú Yatra