Vasudeva y Devaki estaban en la prisión de Kamsa cuando el Señor Krishna , en Su forma de Visnu, apareció ante ellos como su hijo. Él apareció desde el corazón de Devaki en la densa oscuridad de la noche, como la luna llena saliendo del horizonte del oriente. El niño recién nacido tenía unos maravillosos ojos de pétalos de loto y sosteniendo en Sus cuatro manos una caracola, un disco, un mazo y una flor de loto. Sobre su pecho estaba la marca de Srivatsa, y en Su cuello la brillante gema Kaustubha.

Vasudeva pudo entender que el niño era la Suprema Personalidad de Dios, Narayana. Habiendo concluido esto sin la menor duda, se sintió intrépido. Inclinándose con las manos juntas, ofreció plegarias al niño, quien iluminó el lugar de Su nacimiento con Su natural refulgencia. Seguidamente la esposa de Vasudeva, Devaki ofreció sus oraciones. El Señor estando muy complacido por las oraciones de Sus padres, respondió, "Oh Mis queridos padres, Yo he aparecido dos veces como su hijo anteriormente pues no he encontrado a nadie más, tan altamente elevados como ustedes en simplicidad y otras buenas cualidades.
 
     
 

 

Ambos debieron pensar constantemente en Mi como su hijo, no obstante ustedes siempre supieron que Yo soy la Suprema Personalidad de Dios. Por pensar constantemente en Mi con amor y afecto, ustedes lograrán la más alta perfección: retornar a casa, de vuelta a Dios."

Después de haber instruído a Sus padres, la Suprema Personalidad de Dios, Krishna, se transformó Él mismo en un pequeño niño humano.